En el siglo 20 sobre los fundamentos de la Republica unidas a los vestigios de las monarquías europeas se construyó un orden mundial basado en una economía liberal con cierta tendencia protectora del Estado. En el ámbito internacional se formaron dos bloques bien definidos ideológicamente, el bloque socialista encabezado por la Unión Soviética y el bloque capitalista encabezado por los Estados Unidos.
Obviamente la estrategia norteamericana fue mas efectiva, pues basó su poderío en la propiedad privada, el libre mercado y una serie de conceptos que conducían no solo al respeto de la soberanía de los países asociadas sino también a las decisiones de sus pueblos , dándoles la oportunidad de desarrollar esquemas propios. Así se llegó a tener incluso gobiernos socialistas en España, en Francia y en Italia, sin hablar de los modelos económicos de Suecia y de algún otro país nórdico.
El modelo socialista esparcido por los soviéticos se agotó, entre otras cosas por la corrupción que generó en los estados todopoderosos que decían gobernar en nombre del pueblo. Nada distinto de lo que ocurrió en las monarquías de los siglos anteriores que se mantuvieron originalmente invocando un origen divino, posteriormente por la fuerza y finalmente debieron ceder ante el surgimiento de la República.
Pero el hecho es que para fines del siglo 20 el socialismo se presentó al mundo como una doctrina inviable y fracasada. Posiblemente esa doctrina se ahogó en el dogmatismo que quiso cortar de raíz cualquier vestigio de la cultura anterior y que en ese afán atacó incluso a la arraigada cultura religiosa del pueblo europeo.
Al fracasar el socialismo la ideología capitalista surge como única en el planeta y comienza a tomar fuerza el proceso de globalización que se venia cocinado desde hacia algún tiempo. De hecho la imagen romántica del astronauta mirando desde el espacio al planeta y sintiéndolo su hogar comienza a tomar fuerza en el colectivo. El cine y la televisión en buena parte dominada por los norteamericanos son los encargados de difundir con mucha eficiencia la idea de globalización . Pronto sentimos que éramos parte de un solo colectivo. Los automóviles tenían partes americanas, pero también mexicanas, brasileras, japonesas y taiwanesas.
¿Pero significó esto el final de los enfrentamientos de poder en el mundo? No, porque quedaron quienes habían probado las mieles del poder bajo la orbita del socialismo por una parte y por otra quedó una estructura industrial belicista hambrienta de mercados en todo el planeta. Así resurgieron y se alimentan así algunos conflictos regionales en Europa Central, en los países que pertenecieron a la orbita soviética y en los países musulmanes.
¿Pero es esto rigurosamente cierto? Creemos que no, aunque hay mucho de realidad, pero en el fondo lo que hay es una manipulación de la opinión pública para dominar ideológicamente a la población mundial y evitar el surgimiento de grupos que subviertan el supuesto orden que ha logrado establecerse en el ámbito global y que pretende ignorar la legitimidad de los conflictos internos de los pueblos que luchan por reivindicaciones sociales y por autonomías políticas, étnicas y culturales.
Lo que si sabemos que hoy día está vigente en todo el planeta la declaración de guerra global al terrorismo hecha por el Presidente de Estados Unidos después del atentado a las Torres Gemelas en 2001 y que se extendió a todos quienes no le apoyen cuando dijo: “o están con nosotros o están contra nosotros”. Es decir en esta guerra no hay puntos medios ni posiciones neutrales.
¿Nos afecta la Guerra Global?
Todo el planeta está afectado en mayor o menor grado por la Guerra Global. Ya Inglaterra y España han sido victimas de atentados terroristas planificados por grupos extremistas. Colombia se ha convertido en centro de un conflicto con orígenes muy distintos a los referidos pero que parece estar siendo aupado por la “internacional del terror” lo que ha generado que Estados Unidos suscriba convenios de apoyo al gobierno de Colombia. Cuba se ha mantenido siempre en franco enfrentamiento con Estados Unidos y ha mantenido su régimen socialista a pesar de la caída de la Unión Soviética y lógicamente no ha apoyado la guerra contra el terrorismo.


