lunes, mayo 25, 2015

¿cómo conseguir dólares a menos de 6,30?

No hace falta ser millonario, tampoco tener tarjeta de crédito o cuentas en el exterior; sólo hay que tener Cedula y unos pocos bolívares en el bolsillo. Claro que si se tiene un automóvil o una moto las oportunidades de negocio son mayores.

Hay dos situaciones que permiten convertir los devaluados bolívares por dólares sin tener una mente muy brillante o contactos en el gobierno. La primera es el precio de la gasolina y la segunda los precios de los productos de primera necesidad importados con foliares a 6,30. En el primer caso es necesario estar cerca de la frontera y en el segundo es conveniente, más no indispensable. 

Día a día miles de venezolanos llenan sus tanques de gasolina en San Cristóbal, Maracaibo, Guasdualito y otras poblaciones fronterizas y se van a venderla en Colombia o simplemente en el lado de acá de la línea fronteriza. La inversión es mínima: de cuatro a siete bolívares y la venta puede representar de diez  a quince  dólares dependiendo de la cantidad de combustible y el lugar de la venta. De esta manera un dólar resultaría costando entre 20 y 40 céntimos de bolivar. La operación puede realizarse entre tres y cuatro veces semanales por vehículo. 

La otra forma es a través de los productos importados con dólares preferenciales, valga decir leche en polvo, azúcar, aceite, harina de trigo y en general los productos de la cesta básica que pueden ser adquiridos en las tiendas de Mercal, Pedval y demás centros de distribución de alimentos al detal; además de los alimentos están en la misma situación los medicamentos, artículos de aseo personal y de los limpieza  en general, incluidos el papel higiénico, los jabones, dentífricos y desodorantes. La distorsión creada por el bajo costo de esos artículos hace que sea posible revenderlos fuera de nuestras fronteras con una utilidad exorbitante o dentro del país a través del mercado negro operado por buhoneros y revendedores. 

Se han promulgado leyes y se han establecido controles para racionar los productos y prohibir su reventa, en la frontera se estableció  la colocación un chip en  los vehículos  a fin de poder racionar la gasolina, en los supermercados se han establecido controles para limitar las cantidades de productos que pueden adquirirse, pero las distorsiones son tan grandes que se han implementado nuevas formas de corrupción para evitar los controles 

viernes, mayo 08, 2015

Venezuela, un país agobiado

Una periodista se quejaba esta mañana que fue a hacer mercado en Caracas y después de hacer una cola de cerca de una hora para pagar su compra se descuidó un momento y le sacaron del carrito el papel higiénico y el jabón que había comprado.

Un motorizado contaba que compra la leche y los pañales de su bebé en Cúcuta y cuando le preguntaron si son más baratos contestó "- claro que si, con lo de la gasolina hago el mercado completo." Obviamente vende la gasolina para comprar sus abarrotes. 

Una cuñada llama a mi suegra desde Porlamar en la Isla de Margarita, llorando porque en los supermercados no se consiguen alimentos ni otros productos de primera necesidad, sólo hay algunos productos importados a precios im alcanzables y ya hasta el pescado escasea porque lo venden en tierra firme.

El salario mini subió por decreto el primero de mayo,  pero si se calcula a dólar libre es el más bajo del mundo, pero si lo calculamos a dólar oficial es el más alto de América, pero ese tipo de cambio es una quimera, por eso las grandes distorsiones que han hecho que "bachaquear" sea el oficio más rentable hoy día, más que el narcotráfico o cualquier otro negocio ilícito. 

Para los amigos de fuera del país "bachaquear" es hacer largas filas para comprar comida o para pasar la frontera por los caminos verdes. Bachacos le decimos en Venezuela a las hormigas coloradas que cargan con las  antenas su alimento sobre la cabeza, de allí el símil. 

Hoy día se importan con dolores a 6,30 los productos de la cesta básica, entre ellos el papel higiénico, los medicamentos y los productos de aseo personal, por ello en cualquier establecimiento donde hayan esos productos son cientos las personas que hacen las largas filas para comprar los productos y luego revenderlos a precios mucho mayores. 

Venezuela fue hasta no hace mucho tiempo el país con la mayor calidad de vida en el continente y era la envidia de los demás países, tenía el mayor ingreso per capita y las más grandes reservas internacionales. Todavía hay esperanza de que el país pueda volver a recuperarse, pero el daño ha sido muy grande y aparentemente la tarea no será fácil y lo peor de todo es que las soluciones todavía no comienzan a aplicarse. 

jueves, marzo 19, 2015

El muñequito que no cae

Un muñequito que se tambaleaba y nunca se caía sirvió de propaganda para Carlos Andrés Pérez cuando su gobierno comenzó a debilitarse, en estos días han sido muchos los escándalos que se han suscitado en torno al gobierno de Nicolás Maduro y su gobierno sigue en pie contra todos los pronósticos. Se dice que la Fuerza Armada es la clave, pues sigue siendo leal al presidente, pero también se dice que lo que realmente ocurre es que en Venezuela no hay posición. 

El gobierno de Estados Unidos emitió un decreto en el que se declara a nuestro país como un peligro para la seguridad del país del norte, esto se une a la inestabilidad ocasionada por la terrible muerte de un balazo en la cabeza de un estudiante de 14 años, a las acusaciones de lavado de dólares por la petrolera nacional PDVSA, a la supuesta existencia de un cartel de narcos dirigido por Diosdado Cabello, al descubrimiento de fondos ocultos de personeros del gobierno en bancos de Europa, China y República Dominicana. Sin embargo nada parece poder tumbar al gobierno aunque se tambalee.

Las colas para adquirir alimentos y otros bienes de primera necesidad se han vuelto costumbre. Aun no se fija fecha para las elecciones parlamentarias, Antonio Ledezma está preso junto a Leopoldo López y Daniel Ceballos quien cumplió su condena sin que haya señales de que tengan intenciones de excarcelarlo, María Corina Machado sigue enjuiciada y la popularidad del gobierno sigue bajando mientras la inflación bate récords y se coloca como la más alta de todo el planeta. Y el muñequito porfiado sigue tambaleándose, pero no se cae. 

domingo, febrero 15, 2015

Juan Bimba en el siglo XXI

Una caricatura del pueblo venezolano del siglo XXI lo muestra en chancletas de plástico, quizá vestido con unos jeans imitación de una marca famosa, una franela Vinotinto de la selección del país o una del Barça o del Real Madrid, cerveza en mano y escuchando un vallenato  posiblemente. Es lo que trata de hacer ver en el ABC de España un ilustre compatriota que ha soñado con una Venezuela de gente culta, bien trajeada, amante del buen cine, de la literatura y de la música académica.

Se trata de ver un estereotipo decadente, al que también pinta con unas botas militares con la suela abierta dejando ver los dedos de los pies; pero también podemos rescatar otra imagen de nuestro pueblo: aquellos jóvenes que luchan por sus ideales envueltos en el tricolor, marchando por la libertad o los abuelos que se ponen los zapatos de goma para acompañarlos en su caminar por un país mejor y que decir de esas mujeres que detrás de su belleza y su juventud dejan ver la angustia por el futuro o las madres que además de hijos tienen ideales.

El pueblo no sólo está en las empinadas escaleras de los barrios de Caracas, el pueblo está también en el campo, en las fábricas, en los vagones del metro, en las aulas de las universidades y las escuelas, en el quirófano o en el estrado de un tribunal, construyendo puentes, caminos y edificios, somos médicos, abogados, albañiles, miembros de etnias  ancestrales o hijos de inmigrantes, actores, farsantes, delincuentes, políticos, sacerdotes, monjitas, maestros, gente buena en su mayoría, jubilados, brujos, locos y cuerdos, millonarios y marginales.

Así es Venezuela y así su pueblo, hay llano, montaña, playa y desierto, hay calor y hay frío. Claro que a la hora de hacer una caricatura que sustituya a Juan Bimba cabría el hombre de las chancletas o el soldado con las botas rotas, pero el venezolano es mucho mas, es un pueblo que lucha por ideales, que para bien o para mal ha transitado con sus mil indumentarias por sendas insospechadas buscando un país mejor.    

jueves, febrero 05, 2015

El Reino de la Barbarie

El grado de civilización de una sociedad puede medirse por el grado de respeto que se tiene a los derechos humanos, esto si consideramos que la civilización es la capacidad de convivir en forma pacífica teniendo a la justicia como objetivo primordial. 

Originalmente la palabra civilización proviene del latín Civitas que quiere decir ciudadano refiriéndose a los titulares de Derchos y obligaciones, pero también entendemos por civilización al desarrollo de las tecnologías accesibles en determinados grupos sociales; sin embargo, el correcto uso de esas tecnologías también determina el grado de civilización, no podríamos por ejemplo llamar civilizada a una sociedad que disponiendo de tecnología la utiliza exclusivamente para explotar a sus ciudadanos.  

Desde este punto de vista podríamos decir que el mundo actual no ha llegado a un grado de civilización satisfactorio, pues a pesar de los avances tecnológicos las desigualdades sociales y los abusos de autoridad, así como el irrespeto a los derecho humanos es evidente. Esto no quiere decir que no se hayan hecho esfuerzos para encaminarse hacia la ruta de los Derchos Humanos y por ende al camino de la civilización.

Los mecanismos internacionales de defensa de los Derechos Humanos precisamente se han instituido para velar por la integración de los distintos países a este proceso; sin embargo, no parece existir en los gobiernos, aun de aquellos de los países más desarrollados de renunciar a su cuota de soberanía e independencia para someter su comportamiento a los dictámenes de los tribunales internacionales. 

Mientras haya niños con hambre; mientras exista esclavitud, aunque no esté institucionalizada; mientras existan tribunales que atiendan a órdenes politicas; mientras hayan desaparecidos; exista pena de muerte y ejecuciones extrajudiciales, no podremos hablar de que nuestras sociedades han alcanzado un grado aceptable de civilización.   

domingo, enero 11, 2015

La muerte de Fidel y la crisis de Venezuela

Venezuela está viviendo de cerca todavía las consecuencias de la temprana muerte del líder de la revolución bolivariana, estos días han sido particularmente de incertidumbre; la escasez  de algunos productos de primera necesidad, las largas colas en los supermercados, los rumores de una debacle económica, de  un estallido social y algunas protestas de distintos grupos sociales aunado a una vertiginosa caída de los precios del petróleo parecen ser los ingredientes necesarios para un quiebre definitivo del gobierno Bolivariano. 

Pero las cosas no son como las percibimos a simple vista; el país ha transitado durante más de quince años por un camino de espinas que promete llevar a una nueva sociedad, más justa, donde no hay espacio para la marginalidad ni la exclusión; pero podemos estar llegando al punto de la duda, un punto en el que hasta los mas crédulos comienzan a ver una realidad oscura, en la que la que ya los líderes deja de ser vistos como salvadores de la patria, auténticos héroes revolucionarios para ser vistos como corruptos, oportunistas y demagogos; en realidad poco importaría esta visión del poder si no se estuviese pidiendo una gran cuota de sacrificio a las mayorías, que ahora comienzan a verse desatendidas en sus necesidades más básicas. 

"Con hambre y sin empleo con Chavez me resteo" fue un slogan que tímidamente lanzó el desaparecido presidente en alguna oportunidad y que aunque escandalizó a unos cuantos no fue del todo rechazado por las mayorías. Ahora la situación parece ser diferente, no se puede estar seguro que la gente permanezca viviendo estoicamente los tiempos de escasez, inseguridad y dificultades que se viven en el país. Se habla de una guerra económica manejada por los hilos de una oligarquía que no muestra su rostro y de un imperio que a simple vista aparece económicamente más débil cada vez, pero que militarmente se mantiene dominando la escena mundial.  

En medio de este convulsionado panorama aparecen nuevos rumores; se habla de una disidencia militar que en algún momento podría manifestarse, de protestas estudiantiles que están por ocurrir, de divisiones en el seno del chavismo y de posibles acciones de los colectivos armados que han apoyado a la revolución, pero que esta vez serán en contra del gobierno, o al menos en contra de alguna de sus facciones. Para completar el cuadro de los rumores se habla de la muerte de Fidel Castro, el máximo líder de la revolución cubana, soporte ideológico de la revolución bolivariana.

La muerte de Castro podría ser manipulada para ser usada como factor de cohesión, pero no podemos afirmar que Fidel haya alcanzado a tener una penetración emocional en el pueblo chavista como para que su desaparición ejerciese algún tipo de reacción capaz de neutralizar los acontecimientos de este inicio de año, al contrario su desaparición podría generar algún tipo de desmoralización en quienes siguen viéndole como el factor de cohesión revolucionaría. Lo que si es seguro es que este rumor salió de algún laboratorio de rumores con el fin de enrarecer el ambiente en Venezuela.

Podríamos hablar también de la torpeza de la operación para canalizar el descontento popular o del extraño silencio del oficialismo, pero pensamos que los acontecimientos apenas están iniciando su desarrollo y es muy difícil predecir la vía que tomarán sobre todo cuando no aparece ninguna persona u organización que tome las banderas.w 

miércoles, enero 07, 2015

Terror en Francia

Nada justifica la muerte, nada justifica el terrorismo, pero nada justifica que en nombre de una supuesta superioridad cultural se pueda hacer mofa de las creencias de otros. La irreverencia de Charlie Hebdo no perdonaba ni a cristianos ni a hebreos ni a musulmanes. 

El terrorismo, la violencia, la muerte no pueden ser la respuesta a una forma de expresión, que aunque inapropiada, ofensiva, irrespetuosa, grotesca y fuera de cualquier convencionalismo social sigue siendo sólo eso, una forma de expresar una forma de pensar y de ver las cosas. Las ideas deben combatirse con ideas. 

Preocupa que el fundamentalismo siga ganando terreno en el mundo, seguimos oyendo hablar de guerra santa, de amenazas de terrorismo a objetivos occidentales, de una guerra entre civilizaciones, de una alianza islamita radical, de crucifixiones, de decapitaciones y de la Yihad. Pero preocupa también que en nombre de la libertad de expresión se crucen las líneas de la ética y la moral y se ofenda la dignidad de pueblos enteros. 

No podemos aplaudir las acciones de los yihadistas, lamentamos las muerte de los periodistas, pero tampoco podemos aplaudir a el tipo de periodismo que hacían. Lamentablemente la sociedad europea confunde ciertas posiciones intelectuales con una soberbia extrema que les hace sentir que son superiores a los simples mortales. 

¿Estallido social?

Largas  colas en supermercados, farmacias y otros comercios se han observado durante esta semana en Caracas y otras ciudades de Venezuela. Los precios de algunos productos de primera necesidad se han disparado pese a las regulaciones del Estado, la leche fluida  regulada en Bs. 18 poco se consigue y cuando se hace es bajo el nombre de fórmula láctea por precios que se ubican entre bs. 45 y 55, esto es tres veces del valor estipulado, la carne roza los bs. 500 aunque en las listas oficiales aparece entre 45 y 150 bolívares y así sucesivamente. 

No son extrañas las riñas por los productos en los supermercados y su usted lleva en el carrito algún producto que escasea no puede descuidarse porque se lo pueden quitar sin que se de cuenta. Las cantidades de ciertos productos como el aceite, la mayonesa, el arroz, la harina, el jabón en polvo, los desodorantes y hasta los refrescos de soda están limitados a una o dos unidades por persona. Es indispensable presentar la cédula y al hacerlo queda registrado en una base de datos y no puede volver a comprar de nuevo los productos dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes. Los menores de 18 años no pueden comprar. 

La responsabilidad de lo que ocurre  la atribuye el gobierno a una guerra económica orquestada por la oposición y por el imperio norteamericano, mientras la oposición responsabiliza al gobierno por el mal manejo de la economía y las distorsiones ocasionadas por el control de cambio y las excesivas regulaciones de precios. Lo cierto es que existe realmente un caos general en el país, la policia y la guardia nacional está en las calles lista a reprimir las manifestaciones de los consumidores mientras en  las redes sociales se habla de un inminente estallido social.