martes, junio 30, 2015

Elecciones 2015 ¿remando a contracorriente?

El fin de semana pasado se llevaron a cabo las elecciones primarias del partido de gobierno en Venezuela   para las parlamentarias, ya antes se habían realizado las de los factores de oposición unidos. Estos dos eventos dejan clara cual es la capacidad de movilización y de maniobra de ambos grupos y cuales podrán ser los resultados definitivos. 

A pesar de que la popularidad del gobierno ha caído vertiginosamente por que hay un gran descontento popular por la crisis de abastecimiento, la inseguridad y la corrupción pareciera que el chavismo sigue vivo y que al contrario de lo que ocurre con la oposición es capaz de movilizar a la población a la hora de acudir a las urnas electorales.

Lo interesante sería saber por qué ocurre esto si la población está al tanto de los problemas y de la ineficiencia gubernamental. Hay varios factores que pueden explicarlo: el primero es la pobre labor  de la oposición motivada a la falta de recursos y a su poca  presencia en sectores donde el chavismo ha tenido su fuerte durante los años de la revolución; no existes casas de partido ni grupos de apoyo a la oposición  en esos sectores.

 Por otro lado la estructura del Estado ha cambiado y las reglas del juego son otras; los bienes públicos son utilizados para "la defensa de la revolución" dentro de un esquema legal que no solo lo permite, sino que pareciera que lo hace obligatorio. Los medios oficiales de comunicación están al servicio del partido de gobierno al igual que todos los demás bienes nacionales, pues el partido dentro de una estrategia política muy bien definida es considerado hoy día parte fundamental del Estado.

La crisis económica que llevó al país a reducir el ingreso fiscal al cincuenta por ciento obviamente ha tenido su repercusión en la popularidad del gobierno, pero hábilmente se han manejado discursos que hacen ver que todo es producto de una agresión de los factores de oposición representados en una oligarquía, que aunque cada vez tiene menos poder sigue apareciendo como un fantasma perverso que aún después de su muerte regresa al mundo de los vivos para espantarlos  o de un imperialismo trasnochado que se niega a dejar de existir. 

A pesar de todo lo dicho hay algún avance de la oposición porque realmente las condiciones de vida en Venezuela hoy no son mejores que hace tres o cuatro años y a que hay factores de la sociedad que no aprueban el excesivo control estatal, el autoritarismo, el uso abusivo de los bienes públicos, la creciente corrupción, el tratamiento que se da a la disidencia política el cual contrasta con la inseguridad y una política penal que lleva a la  impunidad con la delincuencia común. 

El panorama planteado nos lleva a concluir que la oposición que aparecía victoriosa a comienzos de 2.015 debe revisarse antes de las parlamentarias si pretende tomar la Asamblea Nacional, incluso debe plantearse si es ese realmente el objetivo a seguir. Queda por saber si el fraude electoral es un fantasma, una excusa o una realidad, lo cierto es que las reglas del juego cada vez se alejan mas a la concepción de democracia que se tenía en la Venezuela  del siglo XX.  

domingo, junio 21, 2015

Ser padre

Ser padre cambió mi vida,
Ser padre se convirtió en mi mayor prioridad, 
Ser padre fue la fuente de la más grande felicidad,
Ser padre me hizo niño otra vez,
Ser padre es lo más grande que se puede ser, 
Ser padre me ha hecho volver a soñar, 
pero no con logros propios sino con los logros de ellos,
Ser padre me permitirá morir en paz, porque se que mis hijos vivirán para seguir haciendo un mundo mejor,
Y como dijo el poeta cuando se tiene un hijo se tienen todos los hijos del mundo, 
Por eso cuando se es padre todos los hijos son nuestros hijos

lunes, mayo 25, 2015

¿cómo conseguir dólares a menos de 6,30?

No hace falta ser millonario, tampoco tener tarjeta de crédito o cuentas en el exterior; sólo hay que tener Cedula y unos pocos bolívares en el bolsillo. Claro que si se tiene un automóvil o una moto las oportunidades de negocio son mayores.

Hay dos situaciones que permiten convertir los devaluados bolívares por dólares sin tener una mente muy brillante o contactos en el gobierno. La primera es el precio de la gasolina y la segunda los precios de los productos de primera necesidad importados con foliares a 6,30. En el primer caso es necesario estar cerca de la frontera y en el segundo es conveniente, más no indispensable. 

Día a día miles de venezolanos llenan sus tanques de gasolina en San Cristóbal, Maracaibo, Guasdualito y otras poblaciones fronterizas y se van a venderla en Colombia o simplemente en el lado de acá de la línea fronteriza. La inversión es mínima: de cuatro a siete bolívares y la venta puede representar de diez  a quince  dólares dependiendo de la cantidad de combustible y el lugar de la venta. De esta manera un dólar resultaría costando entre 20 y 40 céntimos de bolivar. La operación puede realizarse entre tres y cuatro veces semanales por vehículo. 

La otra forma es a través de los productos importados con dólares preferenciales, valga decir leche en polvo, azúcar, aceite, harina de trigo y en general los productos de la cesta básica que pueden ser adquiridos en las tiendas de Mercal, Pedval y demás centros de distribución de alimentos al detal; además de los alimentos están en la misma situación los medicamentos, artículos de aseo personal y de los limpieza  en general, incluidos el papel higiénico, los jabones, dentífricos y desodorantes. La distorsión creada por el bajo costo de esos artículos hace que sea posible revenderlos fuera de nuestras fronteras con una utilidad exorbitante o dentro del país a través del mercado negro operado por buhoneros y revendedores. 

Se han promulgado leyes y se han establecido controles para racionar los productos y prohibir su reventa, en la frontera se estableció  la colocación un chip en  los vehículos  a fin de poder racionar la gasolina, en los supermercados se han establecido controles para limitar las cantidades de productos que pueden adquirirse, pero las distorsiones son tan grandes que se han implementado nuevas formas de corrupción para evitar los controles 

viernes, mayo 08, 2015

Venezuela, un país agobiado

Una periodista se quejaba esta mañana que fue a hacer mercado en Caracas y después de hacer una cola de cerca de una hora para pagar su compra se descuidó un momento y le sacaron del carrito el papel higiénico y el jabón que había comprado.

Un motorizado contaba que compra la leche y los pañales de su bebé en Cúcuta y cuando le preguntaron si son más baratos contestó "- claro que si, con lo de la gasolina hago el mercado completo." Obviamente vende la gasolina para comprar sus abarrotes. 

Una cuñada llama a mi suegra desde Porlamar en la Isla de Margarita, llorando porque en los supermercados no se consiguen alimentos ni otros productos de primera necesidad, sólo hay algunos productos importados a precios im alcanzables y ya hasta el pescado escasea porque lo venden en tierra firme.

El salario mini subió por decreto el primero de mayo,  pero si se calcula a dólar libre es el más bajo del mundo, pero si lo calculamos a dólar oficial es el más alto de América, pero ese tipo de cambio es una quimera, por eso las grandes distorsiones que han hecho que "bachaquear" sea el oficio más rentable hoy día, más que el narcotráfico o cualquier otro negocio ilícito. 

Para los amigos de fuera del país "bachaquear" es hacer largas filas para comprar comida o para pasar la frontera por los caminos verdes. Bachacos le decimos en Venezuela a las hormigas coloradas que cargan con las  antenas su alimento sobre la cabeza, de allí el símil. 

Hoy día se importan con dolores a 6,30 los productos de la cesta básica, entre ellos el papel higiénico, los medicamentos y los productos de aseo personal, por ello en cualquier establecimiento donde hayan esos productos son cientos las personas que hacen las largas filas para comprar los productos y luego revenderlos a precios mucho mayores. 

Venezuela fue hasta no hace mucho tiempo el país con la mayor calidad de vida en el continente y era la envidia de los demás países, tenía el mayor ingreso per capita y las más grandes reservas internacionales. Todavía hay esperanza de que el país pueda volver a recuperarse, pero el daño ha sido muy grande y aparentemente la tarea no será fácil y lo peor de todo es que las soluciones todavía no comienzan a aplicarse. 

jueves, marzo 19, 2015

El muñequito que no cae

Un muñequito que se tambaleaba y nunca se caía sirvió de propaganda para Carlos Andrés Pérez cuando su gobierno comenzó a debilitarse, en estos días han sido muchos los escándalos que se han suscitado en torno al gobierno de Nicolás Maduro y su gobierno sigue en pie contra todos los pronósticos. Se dice que la Fuerza Armada es la clave, pues sigue siendo leal al presidente, pero también se dice que lo que realmente ocurre es que en Venezuela no hay posición. 

El gobierno de Estados Unidos emitió un decreto en el que se declara a nuestro país como un peligro para la seguridad del país del norte, esto se une a la inestabilidad ocasionada por la terrible muerte de un balazo en la cabeza de un estudiante de 14 años, a las acusaciones de lavado de dólares por la petrolera nacional PDVSA, a la supuesta existencia de un cartel de narcos dirigido por Diosdado Cabello, al descubrimiento de fondos ocultos de personeros del gobierno en bancos de Europa, China y República Dominicana. Sin embargo nada parece poder tumbar al gobierno aunque se tambalee.

Las colas para adquirir alimentos y otros bienes de primera necesidad se han vuelto costumbre. Aun no se fija fecha para las elecciones parlamentarias, Antonio Ledezma está preso junto a Leopoldo López y Daniel Ceballos quien cumplió su condena sin que haya señales de que tengan intenciones de excarcelarlo, María Corina Machado sigue enjuiciada y la popularidad del gobierno sigue bajando mientras la inflación bate récords y se coloca como la más alta de todo el planeta. Y el muñequito porfiado sigue tambaleándose, pero no se cae. 

domingo, febrero 15, 2015

Juan Bimba en el siglo XXI

Una caricatura del pueblo venezolano del siglo XXI lo muestra en chancletas de plástico, quizá vestido con unos jeans imitación de una marca famosa, una franela Vinotinto de la selección del país o una del Barça o del Real Madrid, cerveza en mano y escuchando un vallenato  posiblemente. Es lo que trata de hacer ver en el ABC de España un ilustre compatriota que ha soñado con una Venezuela de gente culta, bien trajeada, amante del buen cine, de la literatura y de la música académica.

Se trata de ver un estereotipo decadente, al que también pinta con unas botas militares con la suela abierta dejando ver los dedos de los pies; pero también podemos rescatar otra imagen de nuestro pueblo: aquellos jóvenes que luchan por sus ideales envueltos en el tricolor, marchando por la libertad o los abuelos que se ponen los zapatos de goma para acompañarlos en su caminar por un país mejor y que decir de esas mujeres que detrás de su belleza y su juventud dejan ver la angustia por el futuro o las madres que además de hijos tienen ideales.

El pueblo no sólo está en las empinadas escaleras de los barrios de Caracas, el pueblo está también en el campo, en las fábricas, en los vagones del metro, en las aulas de las universidades y las escuelas, en el quirófano o en el estrado de un tribunal, construyendo puentes, caminos y edificios, somos médicos, abogados, albañiles, miembros de etnias  ancestrales o hijos de inmigrantes, actores, farsantes, delincuentes, políticos, sacerdotes, monjitas, maestros, gente buena en su mayoría, jubilados, brujos, locos y cuerdos, millonarios y marginales.

Así es Venezuela y así su pueblo, hay llano, montaña, playa y desierto, hay calor y hay frío. Claro que a la hora de hacer una caricatura que sustituya a Juan Bimba cabría el hombre de las chancletas o el soldado con las botas rotas, pero el venezolano es mucho mas, es un pueblo que lucha por ideales, que para bien o para mal ha transitado con sus mil indumentarias por sendas insospechadas buscando un país mejor.    

jueves, febrero 05, 2015

El Reino de la Barbarie

El grado de civilización de una sociedad puede medirse por el grado de respeto que se tiene a los derechos humanos, esto si consideramos que la civilización es la capacidad de convivir en forma pacífica teniendo a la justicia como objetivo primordial. 

Originalmente la palabra civilización proviene del latín Civitas que quiere decir ciudadano refiriéndose a los titulares de Derchos y obligaciones, pero también entendemos por civilización al desarrollo de las tecnologías accesibles en determinados grupos sociales; sin embargo, el correcto uso de esas tecnologías también determina el grado de civilización, no podríamos por ejemplo llamar civilizada a una sociedad que disponiendo de tecnología la utiliza exclusivamente para explotar a sus ciudadanos.  

Desde este punto de vista podríamos decir que el mundo actual no ha llegado a un grado de civilización satisfactorio, pues a pesar de los avances tecnológicos las desigualdades sociales y los abusos de autoridad, así como el irrespeto a los derecho humanos es evidente. Esto no quiere decir que no se hayan hecho esfuerzos para encaminarse hacia la ruta de los Derchos Humanos y por ende al camino de la civilización.

Los mecanismos internacionales de defensa de los Derechos Humanos precisamente se han instituido para velar por la integración de los distintos países a este proceso; sin embargo, no parece existir en los gobiernos, aun de aquellos de los países más desarrollados de renunciar a su cuota de soberanía e independencia para someter su comportamiento a los dictámenes de los tribunales internacionales. 

Mientras haya niños con hambre; mientras exista esclavitud, aunque no esté institucionalizada; mientras existan tribunales que atiendan a órdenes politicas; mientras hayan desaparecidos; exista pena de muerte y ejecuciones extrajudiciales, no podremos hablar de que nuestras sociedades han alcanzado un grado aceptable de civilización.