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miércoles, noviembre 05, 2014

Vida extraterrestre y derechos humanos

La posibilidad de que existan seres inteligentes fuera de nuestro planeta no ha sido descartada, aunque tampoco ha sido probada, esto hace que nos hagamos una serie de interrogantes que podrían ser vistos como inútiles; sin embargo que tales planteamientos son válidos mientras no estemos seguros de la inexistencia de vida alíenigena inteligente. 

La preocupación más común es cual sería la actitud de los extraterrestres hacia la especie humana, determinando si sus misiones son pacíficas o si hay otro tipo de intención para con nosotros, lo cual podría desencadenar una guerra, la otra preocupación es de tipo sanitario, las especies alienigenas  podrían ser portadoras de enfermedades totalmente desconocidas para nosotros,pidiendo convertirse en verdaderas epidemias. El astrofísico británico Stephen Hawkingha dicho que es perfectamente racional creer que exista vida inteligente en otros lugares del universo distintos a la tierra, pero ha advertido que se debe evitar el contacto con esos seres dada la experiencia de las conquistas de distintos pueblos ocurridos en la historia de la tierra,

En realidad todas estas cuestiones terminan en un asunto de raigambre política que nos lleva hasta el punto de plantearnos una serie de cuestiones de tipo legal que pasa por considerar cuales son los derechos y deberes que tendrían los  seres extraterrestres dentro de nuestro  planeta. La principal interrogante es si por estar dotados de una inteligencia similar o superior o la nuestra los alienigenas deberían ser considerados humanos y de ser así si ellos podrían gozar de la titularidad de todos los derechos humanos. Lo más probable es  que estos seres si tienen la capacidad de llegar a nuestro planeta pudiesen ser más inteligentes que nosotros, además de tener recursos tecnológicos y conocimientos científicos  más avanzados que los nuestros.

En las conquistas y descubrimientos de territorios en la historia de la humanidad la regla general ha sido que quienes gozan de superioridad en materia de tecnología bélica sometieron  a quienes tienen capacidad inferior de defenderse e impusieron  sus leyes a los pueblos conquistados aduciendo que en estos no se respetaban  los principios religiosos en los que se basaban sus legislaciones, en la conquista de América una de las metas fue por ejemplo convertir a los aborígenes al cristianismo y basados en eso sometieron a quienes se resistieron, les condenaron a muerte o los sometieron a la esclavitud.

El uso de la energía nuclear, las misiones espaciales que han salido de la tierra y el mal uso de los recursos naturales de nuestro planeta podría estar ocasionando en alguna medida algún tipo de desequilibro en el universo y de existir vida inteligente en otros puntos del universo podrían estar afectando efectivamente o al menos potencialmente al hábitat de los distintas especies y generando así un conflicto de intereses que a la hora de resolverse por vía pacífica requeriría de una normativa legal sobre la cual resolver las controversias.

El tema no es nuevo, ya en 1.956 el jurista norteamericano Andrew G. Halley  se planteaba la hipótesis de la existencia de de inteligencias distintas a la humana y propuso una serie de preceptos legales fundamentales de aplicación universal aplicables teóricamente a distintas especies inteligentes que podrían cohabitar con los seres humanos en el universo. En una primera publicación hecha sobre el tema Halley propone el término "metaley" para designar el cuerpo de normas que deben regir entre especies de distintos orígenes universales y las basa en un sistema de equidad.

Además de Halley otro autor, el austriaco Ernest Fasan escribió al respecto en 1970 en un libro titulado "The scientífic basis of metalaw" en el cual desarrolla tres principios básicos que deben regir en las relaciones con los  seres de otros mundos, son estos: la prohibición de dañar a otra raza o especie; el derecho de ejercer la auto defensa; y finalmente el derecho a un hábitat o espacio adecuado para la vida. El Argentino Aldo Cocca hizo  un interesante aporte en los años sesenta con el principio de la no agresión que fue tomado como base en el Protocolo  Internacional de Comunicaciones con Inteligencias Extraterrestres en el que se establece que "La conducta a observar por los responsables de contestar ha de ajustarse a los principios de respuesta universal, amistosa bienvenida, entendimiento y no agresión, cooperación, respeto y preservación de la vida y de la propiedad”.

Pensamos que en todo caso todo se reduce al respeto de los derechos humanos y en base a ellos debería desarrollarse cualquier tipo de normativa que rija las relaciones entre diversas especies inteligentes de cualquier procedencia asimilando al concepto de humanos al de todos los seres dotados de inteligencia; la metaley que hemos comentado se basa en el concepto kantiano del derecho natural y de igual manera algunos teóricos han considerado que es allí donde está el origen de los derechos humanos y a pesar de que algunos autores han hecho críticas razonables a esta teoría, puede considerarse apropiada a la hora de buscar una relación justa entre especies inteligentes.
 
http://bobkrone.com/sites/default/files/METALAW%20From%20Speculation%20to%20Humankind%20Legal%20Posturing%20with%20Extraterrestrial%20Life%20-%20George%20S.%20Robinson.pdf

http://news.bbc.co.uk/2/hi/8642558.stm

 

martes, septiembre 09, 2014

¡Que tiempos aquellos!

Mucha gente se pregunta que cambios se han producido en Venezuela en los últimos quince años. Esta pregunta surge porque en los medios se repite que hemos vivido en tiempos de revolución y porque obviamente muchas personas tienen la curiosidad de saber cómo es vivir en revolución.

Antes que nada debemos decir que en realidad no hemos vivido una sino dos revoluciones: una de signo política, muy local y hasta folclórica y otra tecnológica, de signo global que ha unificado el pensamiento de los seres humanos a lo largo y ancho del planeta. 

Estas dos revoluciones hasta cierto punto se han complementado, pero también han suscitado una serie de tensiones ideológicas, pues la revolución política tiene su fundamento en el socialismo, mientras la revolución tecnológica se ha desarrollado dentro del concepto de un mercado global que responde a una ideología capitalista.

Pero sin entrar a discutir el fondo ideológico de las dos revoluciones entramos a considerar lo que era Venezuela hace quince años; el Estado venía de ser una estructura excesivamente desarrollada en los años ochenta, pero que iniciaba un proceso de descentralización en los años noventa. La dependencia del petróleo y de las industrias básicas era muy grande, pero no tanto como hoy día.

Hubo distorsiones económicas, la sobrevaluación del bolivar, las políticas cambiarías y la inestabilidad de los precios del petróleo asomaban una eventual crisis económica. Los medios de comunicación funcionaban como verdaderas empresas privadas; sin embargo en alguna medida eran controlados por los partidos políticos dominantes que hasta la caída de Carlos Andrés Pérez fueron AD y Copei. No existían las redes sociales y los canales internacionales de noticias tenían relativamente poca penetración.

La radio y la televisión respondían al sistema de concesiones, al igual que hoy día y las licencias eran muy limitadas, así que no habían grandes cadenas y los formatos eran principalmente musicales. La calidad dejaba mucho que desear, pues se buscaba llegar principalmente al target popular para ganar sintonía.

En las salas de cine al igual que hoy se exhibían las grandes producciones de Holliwood, dando escasa cabida a otro tipo de cine. El cine nacional se enfocaba a temas relacionados con la delincuencia y la vida en las barriadas. Las telenovelas ocupaban los espacios estelares de la televisión, los sábados habían programas de variedades que duraban horas, allí se presentaban desde los vallenatos más baratos hasta los grandes ídolos del pop mundial. El cable comenzó a desplazar a la TV nacional en los 2000.

La empresa privada era fuerte, la industria automotriz era de las más importantes en Latinoamérica, la industria de los electrodomésticos comenzó a desarrollarse, pero tuvo su ocaso a partir de los 90 com la globalización de la industria. Venezuela pudo haber competido com la industria mundial haciendo alianzas con las  empresas líderes en el mundo, pero el cierre del apoyo a la iniciativa privada cerró las puertas a las alianzas estratégicas.

La publicidad sufrió varios sacudones, la propaganda de licores y cigarrillos se limitó a partir de los ochenta y prácticamente desapareció en los noventa. El proceso revolucionario eliminó la publicidad de los camiones de transporte de mercancía y eliminó algunos símbolos icónicos de la ciudad de Caracas y ordenó hace poco tiempo todos los avisos del centro de Caracas. 

Lo que si es cierto es que nunca hubo escocés de productos ni racionamiento de energía o de gasolina. En los ochenta y los noventa los venezolanos de clase media viajaban mucho al exterior y eran conocidos como la tribu de los trabáratos porque era  compradores compulsivos.      

miércoles, julio 24, 2013

Vivir en socialismo


"Prepárense para vivir en socialismo" nos decía mi padre cuando éramos muchachos, el razonamiento lógico apuntaba a que evolución de la histórica habría de llevarnos a una sociedad más justa y más igualitaria que aquella que se vivía en los años setenta, nada justificaba las desigualdades económicas que se vivían en los setenta en Venezuela y en Colombia, los dos países cuya historia y política vivimos de cerca.

El viejo sabía que el fracaso de la lucha armada de la guerrilla no era el fracaso definitivo de las reivindicaciones sociales, el había sido testigo de épocas en las que las desigualdades eran aún mayores, vivió parte de su juventud en los cincuenta en el sur de los Estados Unidos y pudo ser testigo de  la época de la racial y de los,movimientos de liberación, fue testigo del acenso de Fidel Castro y su camarilla al poder y del intento  de  revolución en Chile durante la época de la Unidad Popular que terminó con el derrocamiento de Salvador Allende.

Así como los esclavos lograron liberarse los pobres de la tierra algún día lograrían reivindicarse. Ese era el razonamiento del viejo, en los noventa se produjo la caída de la cortina de hierro, es decir los regímenes socialistas de Europa Oriental, para muchos fue el fracaso del marxismo leninismo. Nunca tuve la oportunidad de hablar con el al respecto,  a los pocos años falleció, pero creo que mantuvo su convicción de que el socialismo habría de llegar, no porque fuera simpatizante de movimiento alguno que lo impulsara, sino porque sabía que la historia no podía ser otra.

El mundo lleva un rumbo hacia la creación de estados en los que la justicia social sea el principal objetivo, el análisis dialéctico de la historia de Carlos Marx no está equivocado, quienes pueden  estar equivocados son quienes han pensado que las revoluciones que se produjeron en el siglo XX respondieron realmente al un modelo verdaderamente de avanzada, pues a la final lo que lograron fue cambiar a  las personas de los opresores y el discurso liberal por uno que no ha podido llevarse a cabo, porque sin un verdadero cambio de mentalidad, pues hasta ahora lo único que podemos demostrar es que el poder envilece y que "cada quien pesca para su canasto" como bien decía mi madre.

Suelo decir que que el problema no está en los modelos que se apliquen en una sociedad, el problema está en la especie humana, en su cultura, en algunos de sus instintos quizá. Por alguna razón ningún país del mundo, capitalista, socialista o con cualquier otra etiqueta ha podido resolver los problemas básicos de las sociedades. Sólo con una educación dirigida hacia la justicia social, el respeto de los derechos humanos y la solidaridad nos llevara a una sociedad mejor, en la que las enseñanzas de maestros como la  Cristo Jesús sean entendidas y puestas en práctica, ese será el verdadero socialismo, sin odios y sin rencores, pero vaya que falta tiempo para que lleguemos a verlo.