martes, abril 03, 2007

Salud pública y medicina privada.

La profesión de médico en Venezuela ha pasado a ser un gran negocio. Esto no es nuevo, todos sabemos que los galenos en nuestro país tienen los mayores ingresos entre los profesionales, no hay oftalmólogo que se respete que no sea dueño de su propia clínica o como mínimo de una óptica en la cual vende los lentes que prescribe con utilidades del doscientos y hasta el quinientos por ciento, lo digo con conocimiento de causa. Los cirujanos cobran entre dos y treinta millones de bolívares por treinta a cuarenta minutos de operación, además de derecho de pabellón anestesiólogo, honorarios de asistentes, material medico quirúrgico y quien sabe cuantas otras cosas mas, esto lo hacen como mínimo treinta veces por mes, saquen cuentas. Los ginecólogos cobran por el control de las pacientes entre cincuenta y ciento cincuenta mil bolívares por consulta y además no perdonan parto por cesárea, lo cual les reporta ingresos millonarios.

Los médicos venezolanos tienen cuentas en el exterior, grandes inversiones en inmuebles, los mas lujosos vehículos y mientras esto ocurre la ética profesional ha pasado a un segundo plano y el juramento hipocrático ha pasado a un segundo plano. Lo peor de la historia es que la mayor parte de sus ingresos la generan con dinero pagado por las compañías de seguros y los pacientes en lugar de sentirse estafados por los altos honorarios se sienten cómplices de los médicos y sacan cuentas del dineral que dejaron de gastarse sin saber que los costos de los seguros están científicamente calculados y que el aumento de las pólizas no solo incide en los pagos directos que hacen los asegurados, sino que lo hacen hasta en los sueldos que devengan, pues a mayor sea el costo de los seguros menor deberá ser el sueldo que devengue el empleado.

Mientras los médicos andan en lujosos autos deportivos asistiendo a congresos en los mas cotizados balnearios del planeta siendo costeados la mayoría de las veces por los laboratorios y las universidades públicas, mientras las acciones de las clínicas suben día a diá, inescrupulosamente los médicos aumentan el costo de los servicios que prestan y los pacientes reciben una atención cada vez menos eficiente.

El presidente de la República ha amenazado con regular los servicios médicos privados, nada mas justo y creo que el pueblo lo pide a gritos. La Constitución de 1.999 en su articulado prevé que este tipo de servicios son en esencia públicos, pues la salud es un derecho de todos y no es justificable de ninguna manera que esta se haya constituido en el mas lucrativo negocio que existe en el país.

Creemos que si algo puede criticarse al gobierno es que no ha cumplido con regular los servicios privados de salud tal y como lo prevé el artículo 85 de la Constitución Nacional y los ciudadanos debemos hacer frente a la especulación de las clínicas privadas porque al fin y al cabo la salud es un derecho de todos y aunque los médicos merecen un remuneración justa no se debe permitir que abusen de la situación de las personas enfermas para hacer negocios.

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1 comentario:

Jose dijo...

Pues entonces si todo es tan maravilloso para los medicos y quieres darte esos lujotes y se ganan millones por minuto metete a medico... y si la salud publica fuese maravillosa y como doce la constitucion, entonces no tuviesemos que ir al privado y enriquecer a estos galenos.. sera que el gobierno es complice de la situacion?